Mide solamente lo importante

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Múltiples estudios han demostrado que el compromiso a un objetivo mejora significativamente el desempeño de las personas. Uno de los modelos más utilizados para establecer objetivos en el mundo de los negocios es OKR, conceptualizado por Andy Grove (ex CEO de Intel) y popularizado por John Doerr, quien lo introdujo a varias empresas, entre las que destaca Google.

¿Qué significa OKR?

OKR es el acrónimo de “Objectives and Key Results” y de esta forma se define en las estrategias de Google:

 

  • Objetivos (El ¿Qué?): Son los objetivos principales que se intentan alcanzar en un periodo de tiempo establecido, estos deben ser agresivos al grado de sentirse incómodos, sin dejar de ser realistas. Deben ser escogidos y redactados con detenimiento para que realmente sumen valor al ser completados.
  • Resultados clave (El ¿Cómo?): Son de tres a cinco componentes medibles que deben ser revisados durante el camino a lograr los objetivos. Su finalidad es mostrar el avance, sin volverse innecesariamente complicados, por ello se establecen cinco como máximo.

Google es conocido por medir sus resultados en una escala de 0.0 a 1.0, donde el punto ideal, es cumplir al 60% o 70%: cualquier resultado mayor a este indica que los objetivos no son lo suficientemente ambiciosos, así como cualquier resultado menor nos habla de objetivos inalcanzables. 


Aunque el método OKR está destinado a metas específicas como empresa, puede ser aplicado en cualquier ámbito a largo o corto plazo. Dicho método podría ser empleado de la misma forma por alguien que busca bajar de peso, leer más o comenzar a ahorrar. El uso de OKR en ámbitos profesionales y personales es analizado a profundidad por John Doerr en su libro Measure What Matters, así como en su sitio web homónimo.

La estrategia de las dos listas para establecer objetivos

Con más de 50 billones de dólares a su nombre, Warren Buffet es considerado el inversionista más exitoso del siglo XX, listado constantemente entre las personas más ricas del mundo. Para lograr dicho éxito, ha sido evidente que un factor clave fue su manejo del tiempo, podríamos decir que lo administra mejor que nadie.

 

Se cuenta que cierto día Buffet estaba hablando con su piloto personal de confianza (Mike Flint), acerca de las prioridades de vida que este tenía planteadas y preocupado por la falta de enfoque que el piloto tenía en su carrera, le pidió hacer un ejercicio en tres pasos:

 

  • La primera instrucción fue que Flint escribiera en una lista, sus 25 objetivos como profesionista.
  • Una vez que Flint tenía la lista, Buffet le pidió revisar detenidamente para circular los 5 objetivos más importantes.
  • Al terminar, Flint tenía dos listas: Los cinco objetivos que circuló como la lista A y un resto de 20 objetivos profesionales como la lista B.

En este punto, Buffet le preguntó a Flint su estrategia a seguir considerando las dos listas; a lo que Flint contestó rápidamente, “La lista A contiene los cinco objetivos principales en los que debo enfocarme y la lista B por otro lado, contiene mis objetivos secundarios, en las que puedo trabajar cuando tenga oportunidad. No son urgentes, pero valen mi esfuerzo.”

 

A esto, Buffet contestó, “No. Lo entendiste todo mal, Mike. Todo lo que no esté circulado, pertenece a la lista de ‘Evitar a toda costa’. Sin importar qué, no debes enfocarte en estos objetivos sin haber cumplido antes los primeros cinco”.

 

El poder de la eliminación

Eliminar todo el desperdicio posible nos acerca a un estado de simplicidad y minimalismo, esencial para llevar una vida plena, crear mejores hábitos, evitar la sobrecarga de opciones y volvernos personas más agradecidas. Eliminar es relativamente fácil, lo complicado es eliminar metas que realmente nos importan, pero no dan resultados.

 

 

El ejercicio de Warren Buffet es extremadamente poderoso, ya que si bien tienes la lista B, con 20 objetivos que son importantes y merecen atención, al ser contrastados con la lista A, o las cinco prioridades, disminuyen su importancia drásticamente, al punto de volverse incluso distractores. Enfocar atención en esas 20 tareas es la razón por la que tienes 20 proyectos a medio terminar, en vez de cinco completados.

 

 

Al hacer un análisis de eliminación de este tipo, es importante tener en cuenta que incluso los comportamientos neutrales nos absorben energía y atención. Las distracciones más peligrosas son aquellas que amas, pero no te aman de regreso.

«Se desperdicia mucho más esfuerzo realizando tareas sin importancia, de lo que realmente se desperdicia haciendo las cosas ineficientemente.

La eliminación es la forma más pura de optimizar».

- James Clear

Aprendizaje:

Elimina sin piedad para forzar tu concentración. Completa una tarea o mátala. En especial cuando hablamos de largas listas de objetivos, que normalmente vienen cargadas de miles de aparentes resultados clave a medir, ya que con frecuencia este tipo de listas nos terminan alejando de los objetivos primordiales.

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Alejandro Bernal

Alejandro Bernal

Design & Development en RedBox y autor en Inspiración para crear.
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