Toooooodo es iguaaaaal

Tiempo de lectura: 3 minutos


Las canciones suenan igual. Las películas se ven igual. Los departamentos, Japandi, minimalista, aburrido por todos lados. La misma receta que vimos en TikTok. Ni hablemos de los clósets y outfits. Y qué tal ese — ai polish — con el que todos escriben 🔹sus ideas y 🔸reflexiones.


El internet, que alguna vez fue una promesa de diversidad y descubrimiento infinito, es más bien una máquina de homogeneizar con un algoritmo no busca sorprender sino que busca confirmar. Sin darnos cuenta, vivimos dentro de un loop cultural que solo provoca versiones cada vez más pulidas de lo mismo (pulidas porque se raspan hasta perder la forma y convertirnos a todos en esferas de concreto color millennial grey).

The age of average, Instagram face, Placeless places, Blanding, Cultural Moneyballism, International Airbnb Style… (por si quieren entrar en un hoyo del internet) pero en resumen: Estamos atrapados en “La era del MEH”.


La IA, que podría haber abierto una nueva etapa creativa, solo acelera el proceso. En lugar de crear lo inimaginable, de irnos a otros mundos, de mezclar realidades, de hacer lo que antes solo estaba en nuestra imaginación: estamos (sí fui) haciendo imágenes de nuestro perro viajando por el mundo, o StudioGhibling todo. Las herramientas generativas producen ideas promedio, imágenes promedio, escritura promedio. (Y lo más absurdo: la IA se entrena con eso mismo!!!! Es decir, se alimenta de lo promedio para seguir fabricando más promedio. más claro. más resumido. más resumido). Mass-produced mediocrity, como lo llamaría Sari Azout.


Otro dato curioso: en un artículo Scott Galloway dice que el 94 % de las visualizaciones en YouTube provienen del 4 % de los videos, y el 89 % de las visualizaciones en TikTok están en el 5 % de los videos. Todos vemos lo mismo. (Sí, todos vemos a gente lavando alfombras, a japoneses acampando, a DJs en cafeterías y a señores cortando el pasto).

¿Qué significa entonces la autenticidad en esta era? ¿Cuando no sabemos ni siquiera por qué nos gusta lo que nos gusta o si en verdad descubrimos algo nuevo o es solo otra bola que cachamos del algoritmo? El deseo de autenticidad se transformó en una estética más, una capa de diseño que intenta simular el buen gusto y el criterio de nuestra dieta medíatica pseudo curada.


En la década de los 90s dos artistas rusos, Vitaly Komar y Alexander Melamid hicieron el experimento «People’s Choice» en donde más de 11,000 personas de 11 países eligieron, casi unánimemente, el mismo cuadro ideal: un paisaje azul con algunas figuras y animales. Y les sorprendió. Imagínense los pobres hoy. Treinta años después, vivimos la versión 2.0 de ese experimento, pero ahora a escala global y en tiempo real. No hace falta encuestar a nadie: el algoritmo ya sabe qué queremos antes de que lo sepamos nosotros, todos le dimos like a ese paisaje azul y muchos otros ya lo pidieron por Temu.


Esa es la esencia de nuestra época: el gusto se volvió un algoritmo, una preferencia promedio vestida de decisión personal. Quizás el desafío cultural más urgente no sea crear más cosas, sino recuperar el gusto. El criterio y la capacidad de elegir por curiosidad y por probar cosas nuevas. Aprender a buscar, a curar, a que te gusten cosas raras, difíciles, “incómodas”.


(Esta reflexión es sumamente importante para mí, sobre todo cuando considero lo que hago en RedBox.  Si en RedBox decimos que nuestro corazón es la inspiración y inspirar se tratara solamente de compartir referencias, realmente no agregamos valor vs. el algoritmo o vs. pedírselas a ChatGPT. 


Inspirar, para mí, va a ser cada vez más importante desde ahí: desde desarrollar un punto de vista, seguir nuestra curiosidad, afinar nuestra sensibilidad cultural, curar tendencias con criterio… En el momento en que logremos convertir todo ese ruido de allá afuera en conocimiento real y valioso o generar estímulos y conversaciones que lleven a abordar un reto desde un nuevo punto de vista, estaremos realmente inspirando.

 
Porque, al final, inspirar no es solamente ver más cosas,  es mirar mejor.)

9 comentarios sobre “Toooooodo es iguaaaaal

  1. Pau si hablamos de musica s epone peor la cosa, si te das cuenta ya no existen bandas solo solistas, eso es porque ers mas facil hacer musica con computadoras puedes emular instrumentos, antes las bandas tenias las ideas de todos, los integrantes y eso enriquecia mucho las ideas de cada quien, hoy ya puedes poner una pista y la IA te rellena lo que te falta

  2. Me parece súper importante lo que comentas, así como los autos grises yo me he dado cuenta como en todos lados ahora está el haz esto o aquello más fácil más rápido, más rápido, más rápido y no sé como que mi idea incluso de satisfacción al hacer un trabajo viene de la resolución de problemas complejos que en ocasiones toman tiempo. La verdad que es algo un poco triste pero no creo que mejore y creo que va a ser cada vez más homogéneo y más rápido.

  3. Muy buena reflexión paucic, totalmente de acuerdo. Yo pongo sobre la mesa, que nosotros como consumidores también necesitamos hacernos responsables de no consumir en la misma fórmula global. Salir de México, visitar otro país y consumir en el mismo restaurante de lámparas negras y mesas de madera y pensar que es auténtico; cuando claramente es ese cuadro azul del que hablas.

    Para no ser parte de este algoritmo hay que hacer elecciones conscientes de no caer en la fórmula fácil, esto para que el sistema se vuelva a esforzar y busque sorprendernos de verdad. Es un llamado para creadores como para consumidores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si quieres recibir tu dosis semanal de

inspiración para crear, déjanos tus datos. 

(Prometemos nunca mandarte spam).

Picture of Paulina Paucic

Paulina Paucic

Consultora de innovación en RedBox y autora en Inspiración para crear.
Inspiración para crear